Estamos en la cúspide de una revolución en comunicaciones que debería tomar al mundo por sorpresa en los próximos años. Compañías de telecomunicaciones y fabricantes de hardware han estado trabajando duro en el desarrollo y lanzamiento de la quinta generación de estándares de comunicación. 5G para los cuates.

Algunos países, como Corea del Sur, ya han atestiguado un lanzamiento masivo de redes 5G, mientras otros, como los Estados Unidos y el Reino Unido, esperan tener listas sus redes en áreas populares a finales de 2019.

Fabricantes de dispositivos móviles como Motorola y Samsung lanzaron también su primer línea de smartphones compatibles con las redes 5G.

Estos dispositivos son capaces de transferir información 20 veces más rápido que las redes 4G más rápidas. Si eres fan de los números, esto equivale a 20 Gigabits por segundo.

Esto significa que podrás descargar 160 GB de contenidos en apenas un minuto.

En realidad, este solo es el comienzo: el 5G podría reinventar la forma en la que nos comunicamos e interactuamos con el mundo, de la misma forma que lo lograron el primer smartphone y el 4G.

El futuro será más rápido, pero es posible que los dispositivos que usamos no serán nada parecidos a los azulejos de metal y video que actualmente tenemos en el bolsillo.

El futuro podrá ser plegable

En una especie de salto cuántico entre los dispositivos actuales y lo que sea que esté por venir está una oleada de teléfonos plegables.

Estos dispositivos que vienen por parte de Samsung, Huawei y Xiaomi tienen una simple premisa: el 5G pronto nos dejará descargar más contenido a nuestros dispositivos móviles, ¿así que por qué no tener un dispositivo tan grande como se pueda y que aún quepa en nuestros bolsillos?

Eso sí, estos dispositivos no son nada baratos. Al menos el Galaxy Fold de Samsung enfrentó problemas de producción, lo que elevó su precio de lista: $47,999 en Best Buy. Por otra parte, el Mate X de Huawei tiene un precio de lista de $22,499 en Amazon.

Jasmeet Sethi, investigador de Ericsson, afirma que el “5G requiere un dispositivo icónico” y que seguramente no será el smartphone.

Para él y la gente a la que sondeó, la apariencia del 5G despegará cuando tengamos dispositivos que realmente nos den nuevas experiencias, como información sobrepuesta al mundo que nos rodea.

“Los lentes de realidad aumentada serán el punto de partida para las necesidades del 5G”, afirma.

Estamos en la fase inicial de la era de la realidad aumentada. Han habido juegos exitosos como Pokémon Go y aplicaciones como Snapchat que han demostrado cómo es que la información se puede superponer a las experiencias en el mundo real.

Pioneros de la realidad aumentada como Apple, Google y Microsoft han creado prototipos de aplicaciones que pueden mostrar la información de un jugador de baseball mientas un fan mira el partido desde su butaca.

De igual forma, se han desarrollado mapas que muestran flechas enormes en el camino mientras manejas, y ayudas que muestran instrucciones de ensamblaje al trabajador de una fábrica.

Todo esto ya esta pasando, pero son lentas y consumen rápidamente la batería de un dispositivo móvil.

El 5G hará que este tipo de experiencias sucedan en un abrir y cerrar de ojos, y harán que el usuario se sienta justo como si esos gráficos fuesen parte integral de la realidad.

El futuro será más rápido

Es muy importante señalar que las velocidades de descarga no serán la única mejora que traerá el 5G, sino que el tiempo de latencia será reducido a su mínima expresión.

El tiempo de latencia común en conexiones en los Estados Unidos tiende a ser entre 50 y 60 milisegundos, o mejor dicho, medio segundo. Esto parece ser nada cuando se trata de cargar una página web o de descargar un archivo. Pero para una experiencia que requiera hacer sentir al usuario que está ahí, es un periodo de tiempo abismal.

Tomemos la realidad virtual como un ejemplo: el cerebro humano capta imágenes en apenas 13 milisegundos. Si probaras un juego de este tipo y este no se renderizara de forma óptima, es muy probable que experimentes mareos por movimiento y, por obvias razones, se arruinara la experiencia.

Los sistemas que Sethi describe como iconos del 5G deberán buscar volver la latencia la nueva velocidad. Deberán lograr mostrarle la información al usuario en menos de 13 milisegundos, aunque los ingenieros detrás del proyecto 5G pueden afirmar que han logrado bajar la latencia a menos de 10 ms.

Esto significa que es posible que en el futuro un piloto pueda estar al mando de un avión de forma remota como si estuviera en la cabina; o que un doctor pueda realizar una cirugía aún estando a miles de kilómetros de distancia.

Así que sí, la ola del 5G está por llegar. Será un proceso lento, pero las experiencias que le dará al usuario harán que su vida sea más sencilla y práctica.